sábado. 05.04.2025

Sí, otra vez Kanye West está en boca de todos. Esta vez no es por sus zapatillas, sus peleas con otros artistas ni por sus discursos en redes. Lo que ha desatado el caos esta vez es el anuncio de su nuevo álbum titulado WW3, un proyecto que parece más un manifiesto ideológico que un disco de música. Con un tracklist lleno de títulos con referencias turbias y una estética que roza lo inadmisible, Ye ha cruzado un nuevo límite… y muchos dicen que esta vez se acabó.

Kanye West se reinventa, pero no para bien

Desde hace años, Kanye West ha sido sinónimo de controversia. Pero WW3 no es simplemente un disco más. Es, según sus fanáticos, “una obra de arte cruda y sin censura”, mientras que para sus críticos es poco menos que propaganda disfrazada de arte. El álbum ha sido presentado con una portada que ha generado escalofríos, acompañada de una lista de canciones que incluyen títulos como Heil Hitler, Cosby y Free Diddy. Sí, leíste bien.

Las redes estallaron cuando Kanye publicó una foto escrita a mano con los nombres de las canciones, flanqueada por símbolos altamente cuestionables. A eso le sumas un video promocional en el que reutiliza imágenes de una brutal escena de la serie Roots y, por si fuera poco, una aparición pública con una capucha al estilo KKK. Todo eso pinta un panorama que no parece fruto del descuido, sino de una estrategia pensada para incomodar, impactar… o directamente provocar el rechazo.

Reacciones: entre el rechazo masivo y el silencio incómodo

No se puede negar que WW3 ha conseguido lo que quería: atención. Pero ¿a qué precio? Artistas, medios y usuarios han reaccionado con indignación, y hasta sus fans más acérrimos empiezan a mostrar señales de cansancio. Plataformas como X (antes Twitter) se han llenado de debates encendidos, y algunos incluso piden que el disco sea eliminado de servicios de streaming en cuanto se publique.

La crítica musical tampoco se ha quedado callada. Algunos acusan a Kanye de glorificar figuras acusadas de delitos graves y de utilizar el dolor social como herramienta de marketing. ¿Está diciendo algo importante o simplemente explotando el morbo? La línea es cada vez más difusa.

¿Genio incomprendido o peligroso provocador?

Lo que nadie puede negar es que Kanye sabe cómo llamar la atención. Pero este nuevo giro ha dejado a muchos con una pregunta en la cabeza: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar? O más bien, ¿Hasta dónde se le puede permitir llegar? WW3 no es un álbum cualquiera. Es una obra que lanza mensajes que incomodan, que rozan (o cruzan) el extremismo, y que juega con símbolos históricos de odio como si fueran una moda más.

Y aquí es donde tú, como oyente, tienes que tomar una decisión: ¿vale la pena separar al artista de su arte cuando el arte en sí mismo parece diseñado para incomodar desde el odio? ¿Es libertad creativa o irresponsabilidad total? Y sobre todo, ¿Está respaldada toda esta provocación con verdadero talento? O simplemente Ye ya no sabe qué hacer para retrasar una caída que no puede evitar por su falta de calidad al hacer música. 

Kanye West anuncia WW3: ¿arte provocador o mensaje fascista?
Comentarios